martes, 1 de octubre de 2024

Carta 25. 01/10/24

 

En tiempos de redes sociales… ¡Cartas!           Nº 25.

                                                                 Martes en Floresta. 1º de octubre. Año 2024.

   María Victoria, quiero contarte que me hace muy feliz que hayas aceptado mi invitación. ¿Podés el viernes o el sábado? ¿Te parece a las 20.00? Vivo en el Pasaje Particular que está detrás de la plaza  Ramón Falcón. Es una callecita cerrada de una cuadra, semipeatonal, sólo la transitan los autos de las personas que viven allí. Mi casa es la de los malvones rojos en torno al árbol. Se me nota algo ansioso, ¿verdad? Tal vez sea que en mi rol de chef quiera lucirme o quizá tu visita me movilice un poco…  En fin, espero tu respuesta. Me encantará que me cuentes el cuento “El yoga de la escoba”, no lo busqué porque prefiero escuchártelo. Estoy seguro que la pasaremos bien porque siempre tenemos tema para conversar y así conocernos un poco más.

   Vos solés utilizar la expresión “no abundan los interlocutores válidos”. Vos sos para mí una interlocutora muy valiosa. Y coincido que no es sencillo dialogar con fluidez con mucha gente. Se vibra parecido o muy diferente, eso es todo. En realidad creo que estoy siendo poco claro. Pero personalmente será más fácil de explicar.

   Escribí mucho… Disculpas.

   Hasta cuando puedas.

José María.

PD.: Terminé el libro de Sacheri. Cuando nos veamos te lo devuelvo.

PD 2.: El tango me sigue costando. Las clases son buenas, pero no lo siento en el cuerpo como te pasa a vos. Insistiré un tiempo más. Tal vez… quién sabe… Eso sí, me gusta escuchar  tango.

PD 3.: Te dejo un saludo en 2x4… Suena bien, pero ¿cómo será?

lunes, 30 de septiembre de 2024

Carta 24. 30/09/24

 

   EN TIEMPOS DE REDES SOCIALES... ¡CARTAS! NRO. 24.

                                                                      Floresta, Lunes 30 de  septiembre de 2024.

   ¡Buen lunes José María! Espero estés muy bien y hayas pasado un lindo fin de semana (sonó formal mi encabezamiento, ¿no?) ¡Ja! Poco creativo… Bueno, te cuento que encontré y vi “Luna de Avellaneda”, y también busqué “Balada para la primera novia” de Dolina, la leí y me gustó un montón. Muy… Alejandro Dolina. Hoy la compartiré en un grupo de lectura.  

   El proyecto de La Tertulia en la biblioteca del club está muy avanzado, ojalá lo aprueben. Estaría bueno que para el verano ya estuviera funcionando. Estoy seleccionando material.

   ¡Qué suerte tuvo de Conocer a la profesora Susana Ruiz! Estuve investigando sobre su obra y fue rica y extensa, destacándose especialmente como narradora de cuentos.  Debió ser un ser mágico…

      Para tu mente inquieta te recomiendo pausar (por ejemplo sentarte en algún lugar) y respirar profundo, como si el aire que ingresa pudiera acariciarte por dentro. Ayuda, sin duda aquieta y nos conecta con el corazón que a veces olvidamos escuchar.

   ¡Qué bueno saber que cocinás bien! Acepto la invitación. ¿Qué día te queda mejor?

M.V.

PD.: Podré conocer a tu perro Bartolo. Cuando nos veamos, recordame que te lea el cuento “El yoga de la escoba”, es de tradición oral. Ayuda a la búsqueda del sosiego…

PD 2.: ¿Es mucho pedir que la salsa no tenga carne?

viernes, 27 de septiembre de 2024

Carta 23. 27/09/24

 

  

EN TIEMPOS DE REDES SOCIALES... ¡CARTAS! NRO. 23.

                                                               Floresta, Viernes 27 de  septiembre de 2024.

   María Victoria, gracias por definirme como un hombre sensible, me recuerda a los de Flores, a los hombres de las Crónicas del Ángel Gris de Alejandro Dolina, hermoso libro por cierto. Creo que lo tengo, lo voy a buscar, especialmente recuerdo “Balada para la primera novia”, excelente. A veces lo escucho en la radio.

   Con respecto a la profesora Susana Ruiz, quien le dará nombre a la biblioteca del club, una vez, hace más de veinte años, la escuché contar historias en un café de San Pedrito y Ramón Falcón; el lugar se llamaba La Maga… hoy es un local de empanadas. Bueno, todo cambia y Floresta no es la excepción.

   ¿Encontraste la película en la plataforma? Seguro está.

   Ojalá puedas organizar La Tertulia, hace falta una actividad así. Supongo que nadie de la comisión se opondrá.

   María Victoria, no quiero agrandarme, pero cocino muy bien pastas, y maridadas con un malbec… Me gustaría invitarte a cenar cuando te quede bien. 

J.M.

PD.: ¿Viste qué linda noche? Serena, las hojas de los árboles juegan a las estatuas. Me gustaría imitarlas, o sea, me gustaría que esa quietud estuviera, un poquito al menos, en mi mente.

  

jueves, 26 de septiembre de 2024

Carta 22. 26/09/24

 

EN TIEMPOS DE REDES SOCIALES... ¡CARTAS! NRO. 22.

                                                                      Floresta, Jueves 26 de  septiembre de 2024.

   ¡Buen jueves José María! Qué bueno que te haya gustado el baile y el artículo de Violeta Luna. Me gusta su pluma, su mirada, siempre que encuentro material de ella lo leo.

Me diste ganas de volver a ver Luna de Avellaneda, la buscaré en Cine.Ar. ¿Sentiste el clima de esa película en nuestro club? Eso te define como un hombre sensible José María…

   Con respecto a lo que me comentaste en la carta anterior sobre un club de lectura, hay un error. No me gusta el nombre club para una actividad ligada a lectores, no sé, tal vez prejuicios o vaya a saber qué, pero lo que sí se votó en una de las últimas reuniones de la comisión directiva del “paraíso” de Floresta fue la aprobación de un nombre para la biblioteca, se llamará “Profesora Susana Ruiz”, lo propuso alguien del grupo y comentó que fue una docente, escritora y narradora de cuentos del barrio muy destacada. Investigaré más acerca de ella. Y lo que yo propuse fue crear “La tertulia” en la biblioteca, para generar  un espacio para charlas, lecturas compartidas, encuentros musicales… Ojalá lo acepten.

Deseo que disfrutes de este día tan tan tan hermoso.

María Victoria.

PD.: Por supuesto que hay lugar para una copa de vino. Eso sí, tinto malbec.

  

 

martes, 24 de septiembre de 2024

Carta 21. 24/09/24

 

EN TIEMPOS DE REDES SOCIALES... ¡CARTAS! NRO. 21.

                                                                      Floresta, Martes 24 de  septiembre de 2024.

   ¡Buen martes María Victoria! Ante todo quiero decirte que el baile del club por el día de la primavera estuvo muy lindo. La institución hace honor a su nombre “Floresta, un paraíso”, aunque es pretencioso  y algo desmesurado el nombre, lo lleva bastante bien. Hubo mucha gente, la música muy buena,  ¡y qué decir de vos!, te vi bailar tango y creo que no estaré a tu altura aunque tome muchos años de clase, pero al menos en el momento de la cumbia y otros géneros moviditos pudimos divertirnos. La verdad es que salí conmovido, ver a un grupo numeroso bailar, reír, compartir ese grato momento me llevó a mi infancia, en este mismo barrio, con los juegos en la vereda  incluso de noche en verano con los vecinos que sacaban las sillas para conversar hasta tarde. Volví contento a mi casa. A vos te vi muy bien también. ¿Te acordás de la película “Luna de Avellaneda”? Ese clima se percibió en nuestro club el domingo.

   Con respecto al artículo “Maestros” de Violeta Luna quiero comentarte que me gustó, aunque creo que la autora está en una etapa, digamos… evolutiva, que me resulta elevada emocionalmente hablando. Poder lograr esa mirada y actitud frente a las rupturas de pareja habla de un ser muy centrado. Alguien que se enoja poco, que no reacciona sin pensar y sentir antes de hablar, que sabe (sabe desde el corazón) por donde quiere andar. La envidio un poquito a Violeta Luna, pero no pierdo las esperanzas de alcanzarla alguna vez. Eso sí, debo admitir que con el paso del tiempo he aprendido a enojarme menos, ¿cómo? Intentando entender al otro, empatizar , palabra que suena mucho en la actualidad. La verdad, el artículo me resulto interesante. Gracias por compartirlo.

   Leí en la puerta de la biblioteca  que próximamente coordinarás el club de lectura. ¿Cuándo comienza? No me lo perdería. Ojalá el horario me lo permita.

Grato fue el encuentro en el baile. Volví por un ratito a mis dieciocho.

José María

PD.: Sé que te gusta el té, las fresias, los libros... ¿Hay lugar para una copa de vino?

domingo, 22 de septiembre de 2024

Carta 20. 22/09/24

 

EN TIEMPOS DE REDES SOCIALES... ¡CARTAS! NRO. 20.

                                                                            Domingo 22 de  septiembre de 2024.

¡Buen día  José María! Sé que nos veremos en el club en unas horas, pero no quiero dejar de compartir este texto que encontré en un libro de Violeta Luna, una escritora que descubrí hace poco y que además baila tango. Es muy clara en esto de los amores, la equidad y la oportunidad de crecer. Ojalá te guste o por lo menos te interpele. Aquí va:

Maestros”                                                 por Violeta Luna

   Tal vez por mi estrecha relación con el tango suelo detenerme en sus letras, esa poesía sin duda profunda y reflexiva.

   Mientras bailaba hace unos días el tango “Tarde” de José Canet, focalicé en los dos primeros versos: “De cada amor que tuve tengo heridas, heridas que no cierran y sangran todavía”, e inmediatamente revisé mis amores, los primeros y los recientes. Disentí con el autor. Recordé uno por uno a los hombres que me acompañaron en las cuestiones del amor de pareja (no fueron tantos) y llegué a la conclusión que no han quedado heridas y mucho menos, sangrantes. Es cierto que siempre me crucé con personas que me gusta llamar “buena gente”, por lo tanto los cierres fueron acordados y aceptados (a veces a medias) por las dos partes.

   También es cierto que todas las relaciones tuvieron fecha de vencimiento, y todas sin excepción fueron de aprendizaje, por lo menos para mí (y deseo de corazón que también haya sido así para ellos). Cada una me permitió conocerme más y más, y ese autoconocimiento me hizo crecer. Ellos fueron maestros para mí. Cada afinidad entre ambos o diferencia fue una oportunidad para aprender, mirarme, reconocerme, desconocerme para luego ver quién era y qué quería. ¿Si lloré? Sí, un montón. Pero con el paso del tiempo las lágrimas disminuyeron. No en vano vivimos.

   A menudo observo algunos regalos recibidos que conviven conmigo: un juego de té, un cuadro, un pijama, fotos de viajes, recuerdos de películas y obras de teatro compartidas, recetas de cocina que nos hemos pasado, libros… ¿Si los quise? Como dice Ángeles Mastretta en uno de sus cuentos “a todos los quise”.

   Confieso que me hubiese gustado tener un compañero con quien se comparten los nietos pero no me ha sucedido ese tipo de amor a plazo largo. A algunos les sucede el gran amor; a otros, breves y grandes amores; a mí me tocaron en el reparto de Cupido amores breves, pero muy valiosos. Agradezco y celebro haberlos conocido porque de esas relaciones me he edificado (de todo tipo de relación una se va formando). Benditos vínculos que me ayudaron a saber dónde quiero estar. Y hoy, a mis sesenta y uno, estoy teniendo una relación cada vez más cuidada y amorosa conmigo. Juro que intento a diario mimarme, perdonarme, escucharme...

   ¡Miren a donde me llevaron dos versos de un tango! Este relato confesión merece un “Chan chán”.

¡Me gustó mucho esta reflexión José María!

Hasta luego

María Victoria

PD.: Amo las fresias y a Juan Luis Guerra, ¡un gran poeta! ¡Gracias!

 

sábado, 21 de septiembre de 2024

Carta 19. 21/09/24

 

EN TIEMPOS DE REDES SOCIALES... ¡CARTAS! NRO. 19.

                                                      Floresta en flor,  sábado 21 de  septiembre de 2024.

  ¡Hola María Victoria! No soy original si te digo “feliz primavera”, ¿verdad?, pero sale casi automáticamente, me causa gracia mi falta de creatividad con las palabras, pero es lo que hay… Vos decías en la carta del jueves que a pesar de todo luchás por conservar la alegría, fuerte tu comentario, pero creo que es una batalla diaria que vale la pena llevar a cabo. A veces nos ganan la melancolía, los recuerdos, lo que aparentemente ya no está, pero ante todo eso no debemos perder de vista el presente, el ahora (suena a libro de autoayuda) pero lo cierto es que es te presente único será pasado en un ratito, por eso, como decía mi tía Clarita, (algún día te hablaré de ella, un personaje faro en mi vida y en la de mis hermanos), “debemos vivir día a día, porque por suerte del día siguiente no sabemos nada”.  Frase célebre en mi familia.  

   También hablaste de equidad… menuda y desafiante palabra María Victoria… Te juro que intento fluir con las circunstancias, tal vez ese sea el desafío  más importante. Y en cuestiones del amor… simplemente lloré cuando sentí llorar, agradecí la compañía y los sentimientos compartidos y acepté cada final con dolor y a veces con alivio. Esta es mi pobre síntesis ante su pregunta.

   Por supuesto iré mañana al baile. No le prometo ningún tango, pero tal vez algo más movido.

   Deseo que  mis saludos huelan a  fresias.

José María

PD.:  Te dejo este ramos de versos del gran cantautor Juan Luis Guerra. “Te regalo una rosa,  la encontré en el camino, no sé si está desnuda, o tiene un solo vestido…”.  Este es un verdadero saludo de primavera.

PD 2.: Disculpá si a veces me vuelve a salir el “usted…”