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domingo, 15 de junio de 2025

Reflexión de domindo 15/06/25

 REFLEXIÓN EN DOMINGO.    Por Vivi García.

Siempre recordamos con mi amiga Emilse una frase que me sabe cálida, de cuidado, de amorosidad, y la misma es "lleva un saquito por si refresca". Esa expresión, que seguramente alguna vez nos dijo nuestra mamá,  nuestra abuela, una amiga, una pareja, reaparece en mi memoria con cierta añoranza... 

   El tiempo va pasando y una va evaluando las relaciones que tuvo y evocando aquellas veces que la expresión estuvo presente y sonó linda para nuestro corazón y para nuestros oídos. 

   Hoy soy una persona adulta,  autónoma e independiente y celebro las relaciones que tuve porque fueron de crecimiento sin duda, y muchas de mis parejas me han dicho  "llevá un saquito por si refresca o por si el aire acondicionado está muy fuerte". Celebro esas palabras y esos vínculos que recuerdo aún con sus  fechas de vencimiento, como suele ocurrir en las relaciones humanas...

    Hay días en los que añoro que alguien me dé ese consejo, extraño la recomendación de alguien que se preocupe para que no pase frío y me  envuelva con palabras cariñosas cargadas de  protección y abrigo.

    A veces la vida nos pone en un lugar donde nosotros mismos debemos decirnos: "ojo,  llevá un saquito porque a veces en el cine con el aire vas a sentir frío..."

   Pero, confieso... que  me gustaría que algún día un compañero de la vida me  recordara el ya famoso "llevá un saquito..."

   Los rompecabezas del amor siempre me han traído  dificultad en su armado,  pero nunca hay que perder las esperanzas.

   Ah! me olvida: lector, lectora de estas líneas, aunque sea verano, llevá un saquito.

viernes, 31 de mayo de 2024

Un pasito hacia atrás por favor.

 UN PASITO HACIA ATRÁS POR FAVOR! Por Vivi García. 

A diario viajo en colectivo y el chófer suele pedir que nos corramos hacia atrás para que pueda subir más gente que alrededor de las 16.00, hora pico, quiere regresar a su casa.

Nunca entendí por qué los pasajeros no se corren existiendo dos puertas para descender. Es una actitud de indiferencia hacia los que quieren tomar el colectivo ya que el chófer no se detiene en la parada porque supone que no hay lugar . Algunos se quedan adelante entorpeciendo el paso, otros no se descuelgan la mochila ocupando medio pasillo. Por favor hermanos de la vida, córranse hacia atrás, hay puerta para bajar y de paso hacen lugar para otros seres humanos que necesitan viajar para ir a su casa, trabajo, consulta médica, etc , igual que todos... vivir en sociedad es entre otras cosas registrar al otro.



miércoles, 19 de mayo de 2021

" La clase" por Vivi García.



    No son hermanos biológicos, ¡qué importa eso!, la vida nos juntó en un departamento de Floresta a los cuatro. También Roberta está en casa pero como dicen los chicos, no se junta con Renato y Ricardito.

   Todas las noches Reni le lava la cabeza a Richi. Y yo, como una alumna asombrada, recibo una  
clase magistral sobre el amor y la convivencia.
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miércoles, 20 de marzo de 2019

"EL PRIVILEGIO DE LEER" por Vivi García


   Quizá sea algo tan habitual, que ya no repare en la celebración de la lectura, se naturalizó, como el cepillado de dientes, o el "buenos días" al cruzarme con un vecino.  
Pero suelo reparar cada vez que tengo un libro en las manos, en la fiesta de los ojos, del alma (y supongo que de las manos y oídos de aquellos que no ven). Suelo detener la lectura para tomar conciencia del viaje que estoy realizando a tiempos remotos, a geografías lejanas, o a una historia que se desarrolla en la ciudad que habito. Y casi como un rezo aparece el agradecimiento a todos los escritores que me invitaron a ver, a oler, a sentir sus libros. Muchas veces el llanto detuvo mi lectura, y tuve que hacer una pausa para procesar la emoción y volver a la obra. 
   Cuando leo para chicos, suelo espiar por sobre el libro para no perderme sus rostros ante esas "velas malditas"* que no quieren apagarse; o cuando la princesa Filomena le pregunta a viva voz desde el balcón al príncipe "¿quién sois?" **; o cuando cazan a la niña negra y su madre a través de la red le entrega el espejo que su padre le había regalado cuando se casaron***. ¡Cómo no lagrimear de risa o de impotencia cuando las páginas nos ofrecen tanto! 
   ¿Quién no recuerda a la protagonista de "El lector"?, esa mujer que escondió hasta las últimas consecuencias su analfabetismo.  
Benditos los que disfrutan leyendo porque ellos alcanzarán los caminos del había una vez con todos sus matices: lo mágico, la desmesura, el humor, la tragedia, lo maravilloso, el crudo realismo... 
   Como dice Daniel Pennac muchas veces el tiempo dedicado a la lectura es tiempo robado a otras actividades, y qué bueno que así sea. 

* Las velas malditas, de Graciela Montes 
** La princesa y el pirata, de Alfredo Gómez Cerdá 
*** El espejo africano, Liliana Bodoc