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domingo, 31 de octubre de 2021

"Ricardito" por Vivi García

 "Ricardito" V.G

¿Niño gato  o gato niño eterno?

 Gato cantor que anuncia las mañañas

 como una calandria feliz en pleno vuelo.

Bello, dulce, suave, hablador, poeta... ¡gato!




viernes, 29 de enero de 2021

 Poema con sol. por Vivi García

Un sol así de grande
doró las naranjas del huerto.
Un sol así de grande
llenó las veredas de risas.
Un sol así de grande
secó la ropa del balcón.
Un sol así, así de grande
entibió aquel invierno
de guantes, bufandas y tecitos con miel.


lunes, 16 de noviembre de 2020

Renato

Tu dulzura envuelve cada uno de mis días.

Cariñoso, tímido, fiel compañero.
Encontrarnos fue un canto de amor "felinohumano". Y sólo alguien que viva con ellos sabrá de qué hablo.
El mar de tus ojos, tu pelaje atigrado, tu maullido susurro saben a encanto.
"Gota de tigre", dijo el poeta, sin duda, ¡un experto en gatos!


martes, 21 de mayo de 2019

"A sus pies", por Vivi García


Los zapatos brillaron como espejos.
En la pista fueron soles, luminarias, ¡pura luz!

Y al dibujar un ocho milonguero
brotaron chispas sobre el piso del salón.

Al llegar el final irreverente
de la fiesta del tango soñador,
se guardó el calzado cual tesoro
para lucirse en la próxima función.

lunes, 18 de febrero de 2019

Para Ricardito , Roberta y Renato (mis gotas de tigre)


Me gusta verlos dormir.
Amo esa calma
que envuelve el espacio
cuando ellos descansan.
Amo ese silencio gatuno.
Esa manera de relajar sus cuerpos.
Amo ese don felino.

Los amo.




viernes, 15 de enero de 2016

Enero


No sé por qué razón llegué a Floresta,
venía de una casa grande
con una gran familia.
Nunca tuve patio, es cierto,
pero hoy, desde mi pequeño balcón
puedo observar los árboles
que me presta un fondo vecino.
Siento la bendición del viento
en mi piel, en el canto de un llamador de ángeles
y en la danza de las hojas.
La gata descansa sobre la cama,
el perro abuelo elige su mullido canasto,
y Lara, una caniche nieta, disfruta junto a mí
de esta tarde,  sin duda, regalo del Universo.
A este mirador con rejas verdes
llega un pedazo de cielo
que como una ofrenda,
me ofrece el sol y las estrellas
cada jornada.
A veces el Milagro
está ahí, al alcance de  las manos.