miércoles, 22 de abril de 2020

"El poder de la palabra" por Vivi García.

      Hoy tomé el té con mi tía. Elsa tiene de noventa y cuatro años. Ambas elegimos un buen
 té negro nacional.
      Ella me contaba anécdotas de los bailes de carnaval que compartió con mi madre y 
con mis tíos en la primavera de sus días.
   Yo bebía la infusión y saboreaba las historias.
   De repente, la mesa se llenó de papel picado.

A mi mamá (escrito el 23 de marzo de 2020)

   Mañana será el día de la Memoria. Mi madre fue una
 MADRE DE PLAZA DE MAYO.
   Mi hermano Ricardo tenía veintisiete, estudiaba psicología 
y me ayudaba con mis tareas escolares;yo andaba por los catorce. 
   Él leía "El hombre mediocre" de José Ingenieros, hacía teatro, 
y hablaba lindo.
   Un 9 de noviembre de 1976 lo desaparecieron.
   Como una curiosidad familiar, tal vez por el paso 
del tiempo y las mudanzas, nunca encontré el 
pañuelo que usaba mi madre en la Plaza.
 Por eso lo dibujé. 
   Es una manera de encontrarlo.
   Es una manera de homenajear a Rosa, mi mamá, por su lucha,
 por tanto amor.



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sábado, 14 de marzo de 2020

Microrrelato que huele a té, ¿el maridaje adecuado? El amor...

"Qué así sea". Por Vivi García.
                                                            Para Lou, experta servidora de tés.
Desde muy pequeña su abuela guió a Lourdes para que descubriera la magia del té.
Primero en tacitas de plástico con sus respectivos platitos hasta llegar a las de porcelana. Tazas y teteras con historia que la abuela le iba contando mientras saboreaban distintos tés acompañados con una rica torta de harina integral, azúcar mascabo, manzana y canela.
Entre rituales de aromas, sabores, charlas y juegos la niña fue creciendo.
Hoy, Lourdes selecciona los tés y con un exquisito cuidado sorprende a su madre y a su mentora con las mesas de té más cálidas y coloridas en las que nunca faltan las palabras, ésas, las imprescindibles de cada encuentro.
vivitecuenta@gmail.com
 

domingo, 16 de febrero de 2020

UN BUEN NOMBRE. Por Vivi García

   Nuestra ciudad, creo yo, tiene el nombre más bello que a sonado en mis oídos. Con sus claros y oscuros Buenos Aires es un lugar para amar y para enojarse, pero prevalece lo primero, el amor.
   No sé lo que pensaron Mendoza, Garay... (dijera la genial Eladia: "Ay, si te viera Garay, si te ve .."), pero no hay dudas que cuando hablamos de aire, hablamos de vida. Lo primero que necesitamos al nacer es aire! Y si me detengo y reflexiono sobre el nombre de nuestra ciudad me viene un sentimiento de buena vida, de buen aire, de Buenos Aires.
Le cantaron tantos poetas!
Yo simplemente la vivo, la disfruto, la cuido, la amo.


sábado, 8 de febrero de 2020

A puro té

Te quiero tanto que te espero con té.

Con té la espera es menos espera.


Con té es más lindo esperarte.


Te espero con té.


domingo, 29 de diciembre de 2019

Desmesuras por Vivi García

   Tal vez porque salí impregnada del azul de "El Lago de los cisnes", de la música que se elevaba desde el foso hasta el palco, el vuelo de los bailarines, las luces, los frescos de la cúpula del teatro Colón en la que Soldi sumara más belleza a la belleza del lugar; quizá, transportada por el encantamiento que generó en mí el encuentro de los protagonistas de la obra, por todo eso, pensé en los hallazgos cotidianos, esos milagros de todos los días. Y no pude dejar de focalizar en la danza que practico, disfruto y amo... el tango. Porque en el tímido acercamiento de dos bailarines en la pista de cualquier milonga porteña, serán Odette y Sigfrido, sin el romanticismo que ofrece la segunda escena, pero con la misma emoción.
   Sin duda, se puede levantar vuelo con zapatillas de punta y también... con tacos.


jueves, 21 de noviembre de 2019

"Marito" por Vivi García

Cuando nació Marito el pediatra le sugirió a los padres llevar adelante un cuaderno en el que se registraran las huellas del crecimiento del bebé: su primera sonrisa, el día que apareció un diente, el gateo, sus palabras cantarinas, los primeros pasos, el abandono de los pañales, el ingreso al Jardín, las fotos con el delantal blanco en primer grado y las de su actuación como vendedor de velas…
Margarita, mamá del rey de la casa, hizo la tarea a la perfección. Alrededor de los doce años, el médico le sugirió el cierre del cuaderno forrado prolijamente de azul ya que Mario era un pre adolescente.
A pesar del consejo del pediatra Margarita siguió escribiendo y en él registró: el inicio del secundario, el día que fue abanderado, las fotos de Bariloche, la finalización de su carrera de abogado, el viaje a España…
Margarita seguía escribiendo cada logro de su hijo. Mario ya era un hombre aunque su mamá no se había enterado…
Pero, hubo un último día para el cuaderno azul. La última frase que Margarita escribió fue: “Me traicionaste”, y lo cerró para siempre.
Fue muy duro para ella escuchar de los labios de su amado hijo: “Mamá, esta noche vas a conocer a Laura, mi novia”.