martes, 21 de junio de 2022
sábado, 23 de abril de 2022
"Tangofotos 2". Homenaje al salón El Pial.
"Tangofotos 2". Homenaje al salón El Pial. por Vivi García
- Buenos días. ¿En qué horario permanece abierto este salón?
- Aquí se vuela de 18.00 a 24.00 los jueves y domingos.
- ¿Se vuela?
- Sí, se vuela. A veces es un vuelo en abrazo; otras, con pañuelos.
- Extraño lugar. Usted se expresa raro. Yo sólo preguntaba por los bailes.
- ¡Y de eso estoy hablando! ¡En este salón se baila tango! Y en la mitad del encuentro, alrededor de las 21.00, ¡zamba!
- ¡Ah!, ahora comprendo un poco más. Bailar, volar... ¡usted es un poeta! Nos veremos muy pronto.
- Lo espero. Recuerde que a las seis en punto se abre la pista de vuelo.
"Tangofotos 1" (homenaje al salón El Pial).
Es el centro geográfico de la pista. Es como un GPS para los que pierden el sentido del baile.
Brillante, imponente, discreta. Ésta última condición la habilita para ser testigo de conversaciones breves entre tandas, citas, promesas de amor... La lámpara del salón de tango que frecuento es de tal belleza que todos detienen la mirada en ella como si fuera una luna maga en el barrio de Flores. Engalana el lugar. Lo hace distinguido. Y ella lo sabe...
Es imposible al llegar a esta milonga no levantar los ojos hacia el techo para saludarla, para decirle una vez más: "¡buenas noches, buenos tangos!"
miércoles, 9 de febrero de 2022
Tiempo de malvones por Vivi García
"Tiempo de malvones" por Vivi García
Amo los malvones en flor y tengo mis razones. Las enumeraré en los siguientes renglones. Aquí van:
1. Porque eran las plantas del patio de mi abuela siciliana con baldosas de arabescos en el barrio de Mataderos.
2. Porque hace unos años en el cementerio de la Chacarita me conmovió un hombre que ponía unas flores de malvón en la bóveda de Carlos Gardel.
3. Porque mi gato Ricardito los respeta y no rompe las hojas como lo hace con las del lazo de amor.
4. Tal vez, porque huelen a barrio, a balcones, a canteros en las veredas a la hora de la siesta...
En mi balcón tengo dos plantas de malvón que engalanan ese pequeño espacio que me permite ver el cielo, los árboles y disfrutar del canto de los pájaros. ¡Qué privilegio tengo! Dos malvones, ¡dos! Sin duda son suficientes para abrazar la belleza cotidiana.
domingo, 2 de enero de 2022
La espera, por Vivi García
Veinticuatro de diciembre. Estoy en la plaza de mi infancia aguardando para ser hisopada. A pesar de haber llegado media hora antes del horario de apertura, en la cola tengo cincuenta personas delante.
Naturalmente brota la oración "ojalá dé negativo y que los positivos la pasen pronto y bien". Imposible no invocar a lo Supremo cuando la Naturaleza está tan cerca: el gorjeo de las aves, la danza de las hojas, los diferentes tonos de verdes, dos cotorras que se disputan un fruto...
En esta plaza jugué, soñé, me divertí, casi una segunda casa en tiempos en que el juego en la calle era cotidiano.
Buen ejercicio para la paciencia la espera.
Las esperas... todo un tema como para reflexionar, ¿no?
Pero aquí me detengo. Comienzan a atender a las 8.00 y faltan 3 minutos.
Plaza Santojjanni.La cita, por Vivi García
Elsa le había hecho un lugar en su patio, en su casa y en su vida. La llamó Ina. La pequeña gata Salía a pasear a diario, pero regresaba puntualmente para la hora del mate, momento en que ambas disfrutaban del patio, el sol y las plantas. ¿Palabras? No hicieron falta nunca. Un gato, gata, siempre sabe dónde es recibido con amor. Elsa, siempre albergó a los hermanos de cuatro patas. ¿Palabras? No siempre son necesarias.



