En voz baja por Vivi García
Cuando descubrí el texto de Javier Villafañe, "El gallo de las veletas", agradecí a Dios haberlo leído en voz muy baja. No quiero que mis gatos tomen el ejemplo del protagonista y me abandonen. No soportaría tremenda pena.
Ricardito y Renato viven dentro de mi departamento, con protección en el balcón y en todas las ventanas. Como el gallo de la historia que sólo conocía su galinero, Richi y Reni sólo conocen mi casa, nuestro hogar. Será por eso que les cocino rico, que les permito trepar a los muebles porque de alguna manera fueron árboles, les compro hierba gatuna para que reemplacen el césped de las plazasque nunca pisaron, y comparto con ellos mi cama, el sillón del living, los almohadones de las sillas, la bacha del baño, la bañera, todo, literalmente todo, para que me perdonen por la libertad que por amor, lo juro, ¡por amor! les he robado.
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