miércoles, 19 de junio de 2024

¿Por qué? por Vivi García


 


¿Por qué? (reflexión compartida)                                                 por Vivi García

    Solía preguntarme, y debés en cuando vuelvo a las andadas, sobre los opuestos que suceden simultáneamente en la vida. Por citar algunos ejemplos: el nacimiento de una persona, las fiestas de amigos, el amor de familia, la primera casa propia, la culminación de una carrera, una boda, una tarde con sol en la plaza, un viaje de placer, un trabajo que nos gusta, un café con leche compartido... y al mismo tiempo violencia,  pobreza,  guerra, falta de amor,  abandono, maltrato, abuso... Todo puede suceder en un mismo planeta, país, barrio, cuadra al unísono... Recuerdo el título de una película "Bajo el cielo estamos todos", es cierto... pero cuántas  veces me pregunté "por qué" . ¿Por qué pasan determinadas cosas? ¿Por qué? ¡Por qué! Para la mayoría de los interrogantes que atravesaron mi mente y corazón no encontré respuestas.
   Tal vez por el paso del tiempo, porque conozco la energía que me llevan los cuestionamientos, porque sé de la tristeza que me invade cuando digo "Dios mío" ante algo que no puedo ubicar en ningún casillero de la comprensión, quizá por todo eso, y asumiendo mi limitada conciencia para aceptar la falta de explicaciones que seguiré buscando sin hallarlas, por todo eso y  a pesar de todo, seguiré rezando, seguiré haciendo todo el bien que esté a mi alcance  mientras dure "mi viaje" y trataré de ser granito de arena de la gran playa. 

Mi berretín

 "Mi Berretín"       por Vivi García


Jueves. 

Se me hace de tango la tarde.

En la milonga todo es poesía:

las pastillas de menta

el abanico

los zapatos...

Un verso atravesó el salón:

"no habrá ninguna igual, no habrá ninguna..."

Un fuelle respiró apenas

los violines sonrieron

y un piano fugaz aportó belleza a la danza. 

"Ninguna con tu piel ni con tu voz...".

Un café frío aguardó mi regreso a la mesa.

Jueves. Una cita. Un abrazo.

"Tu piel, magnolia que mojó la luna..."

La pista iluminada

albergó giros, risas, susurros y propuestas.

"Tu voz, murmullo que entibió el amor..."

Las miradas buscadas

las otras, las evadidas

todas estuvieron presentes.

La noche avanzada

cerró el encantamiento.

Sólo una semana

¡una semana!

levemente una semana

para volver al imprescindible encuentro.


Poema intervenido con cuatro versos del tango "Ninguna" (1942) de Homero Manzi.

Magia

 Magia.        Por Vivi García


Desde que comencé a coordinar talleres de lectura compruebo en cada encuentro la felicidad que se siente al leer con otros. Compartir un libro, en cualquier soporte, y volver a leer, subrayar, resaltar, comentar y discutir pareceres e interpretaciones diversas, es una fiesta!

Presenciales o virtuales se produce la magia que genera una cita en torno al libro en papel, ebook, en el celular...

Claro que dentro de los amantes de la lectura están los que olemos las páginas en busca del aroma a tinta.

Sea como fuere el formato elegido, la lectura siempre es un viaje.


Consultas por talleres: wathssap 1159534565 / vivitecuenta@gmail.com

Grandes amores

 Grandes amores.   Por Vivi García. 


   En una caja de madera, antigua, bella, de apenas diez centímetros, guardo a Laurie Lawrence, mi gran amor, mi novio de bolsillo. Yo lo llamo Lau. Lo encontré en la primera novela que leí en mi infancia, Mujercitas,  y supe que sería mi novio para toda la vida. Entonces lo robé (Louisa May Alcott nunca se enteró). Sí, lo robé!    Hombres como él, con tantas virtudes, no se encuentran a la vuelta de una esquina ni en citas virtuales. Y ahí está, de día lo llevo en un bolsillo a todos lados, en mi casa descansa en la cajita y de noche duerme sobre mi almohada. 

A veces aparece en mis sueños, y en ellos somos exquisitos amantes.

miércoles, 12 de junio de 2024

Una llave

 Una llave.   Por Vivi García. 


No recuerdo en qué lugar compré esta llave. Fue durante  un paseo por algún pueblo de la provincia de Buenos Aires. Era domingo y estaba soleado. Mide veinte centímetros. La colgué al lado de la puerta de mi departamento. Hoy decidí cambiarla de sitio, pero aún deambulo con ella por mi casa. Dónde la ubico?

   Son significativas las llaves, abren y cierran puertas para bien o para ¿mal? Vaya uno a saber!

Recuerdo un texto de Galeano, o ¿Benedetti?, que refiere a las llaves que en tiempo de Dictadura sus amigos le daban para que durmiera en casas diferentes y así proteger su vida de la barbarie.

   Recordé también  la fecha aproximada en la que recibí la llave de mi casa, en mis catorce años tal vez.

   Hoy las llaves devenidas a tarjetas magnéticas cada vez pesan menos.

   Me acordé un piropo que me dijo un chico hace décadas, "yo tengo la llave de tu corazón". Me pareció cursi por entonces. Hoy casi no se escuchan piropos.

   En fin, veré donde la pongo. Me sigue pareciendo tan bonita como cuando me la regalé.

   Abrir, cerrar, abrir, cerrar, abrir, volar! Sabe a canción. A baile. Sabe a poesía.



Por amor


 Por amor.       de Vivi García. 


Margarita tuvo un enamorado marinero. Cada vez que Esteban emprendía un viaje le regalaba un ramo de nomeolvides. Algo así como un ritual de despedida con promesa de regreso. 

Desde la última vez que embarcó ella no supo nada acerca de él. Es por eso que aún hoy las paredes cercanas al puerto tienen pintada la leyenda  NOTEOLVIDO en diferentes colores. 

Si caminás de noche por la zona la verás a Margarita con un pincel grande y una improvisada lata con pintura.